• España imperio

    El otro día hablé de cómo a los nacionalistas españoles ante la mínima muestra de una identidad propia o autonomía política en alguna región del país se les escapa un montón de exabruptos. Lo que era una apreciación muy personal ha quedado de manifiesto de forma pública y notoria con las elecciones andaluzas.

    Vía el Embajador en el Infierno (ya dije que me interesan los heterodoxos) he llegado a este análisis casi antropológico de por qué el Partido Popular no se come un colín allí.

  • Lady Gaga

    Sayful Islaam, islamista británico hablando sobre Lady Gaga.

  • Cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte

    Hace un par de semanas leía en un foro sudamericano la noticia sobre los resultados de la autopsia pedida por la familia de Salvador Allende. Esta última autopsia confirmó que murió de su propia mano. Allende se suicidó para impedir que todo un presidente de la república chilena fuera sometido a toda clase de indignidades por parte de militares golpistas. En aquel foro gente de derecha se agarraba a la idea de que un suicida es ante todo un cobarde (y un militar golpista, ¿un valiente?) para hacer comentarios jocosos sobre la figura, dignísima en su muerte para mí, de Salvador Allende.

    La semana pasada se suicidó en Atenas el jubilado de 77 años Dimitris Christoulas al pie de un árbol en la plaza Syntagma. Dejó una nota de suicidio.

    “El Gobierno de Tsolákoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un Kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún días las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945″.

    Espero volver un día a Atenas.

  • Seguimos tocando fondo

    José Antonio Zarzalejos fue director del diario ABC en dos etapas. La segunda correspondió a los años 2005-2008, los años en que parte de la derecha mediática española se «echó al monte». Recuerdo a cierto columnista, ex-terrorista reconvertido en historiador aficionado, pidiendo a las fuerzas armadas que dieran un golpe de estado. Recuerdo a un participante en un foro de Internet donde se discutían las teorías conspirativas del 11-M soñando que una de aquellas manifestaciones contra el gobierno del PSOE terminaría con el presidente Rodríguez Zapatero abandonando el palacio de la Moncloa en helicóptero «como en Argentina». Zarzalejos decidió que el ABC no siguiera la línea editorial guerracivilista de otros medios de derecha y así sólo consiguió perder lectores. Nunca más volvió a trabajar en un periódico. Ahora dirige una consultora y es colaborador de varios medios.

    Me interesan las historias de los heterodoxos, los perdedores y los que están de vuelta de alguna parte. Así que me resultó muy curioso encontrar una columna de José Antonio Zarzalejos en el diario barcelonés «La Vanguardia» titulada «El peor momento de Rajoy».

    El Gobierno y el PP hicieron mal los cálculos. […] Se confundieron y Rajoy se ha tenido que comer sus palabras sobre el incremento de impuestos -IRPF, IBI y Sociedades- y sobre la amnistía fiscal. Creyeron a pies juntillas que iban a ganar por mayoría absoluta las elecciones andaluzas. Y resbalaron. Pensaron que la huelga general del 29-M sería escasa y, sin llegar a constituir un éxito, no fue un fracaso. Supusieron […] los mercados confiarían con más facilidad en las recetas de su presupuesto que en las de cualquier otro. Y también han errado. Creyeron que el poder se adquiría sin esfuerzo y tras cien días de gobierno no han cubierto todas las posiciones sociales y políticas que se corresponden con una mayoría absoluta parlamentaria. Y por todo eso, el Gobierno del PP atraviesa por su peor momento: ayer la prima de riesgo se disparó y la Bolsa marca mínimos.

  • Aniversario de la muerte de Herman Hesse

    Descubrí a Herman Hesse después de los 20. Tan simple como que «El Lobo Estepario» era el título de un programa de radio de Jesús Quintero. La curiosidad sobre el título me llevó al libro. Así que para mí no fue un rito de paso de la adolescencia. (El libro que me sacudió con 16 años fue El Péndulo de Foucault). Y tampoco puedo decir que «El Lobo Estepario» me haya acompañado siempre. Me quedó, en cambio, la huella de cierto pasaje que lo explica todo.

    Deutsche Welle conmemora 50 años de su muerte.

  • Pan-balkanika

    Maja Vasiljevic presenta en Radio 3 un estupendo programa sobre música balcánica llamado «El Este». En alguna ocasión ha incursionado musicalmente en lugares como Rusia, el Cáucaso, Turquía, Egipto y Pakistán. Sin embargo, sin salir de la Península Balcánica ya ha me tocado dos de mis fibras sensibles. La primera fue con la música religiosa ortodoxa. Así me dio a conocer a Divna Ljubojevic, a la que no paro de escuchar en vídeos de Youtube. Y el programa del 10 de marzo lo dedicó a la música gitana de los Balcanes, puro nervio de metales cacharreros que evocan vitalidad. Pero lo que más me ha gustado ha sido una versión instrumental de la canción «Piravelo Mile» con ese clarinete entregado a un «abandono melancólico».

    El Este – Pan-balkanika – 10/03/12

  • O mía o de nadie

    En una de esas visitas nocturnas a la nevera en la que haces una pausa en el ordenador, terminé viendo una tertulia de Intereconomía. Mientras me comía un yogur hablaban de una región española periférica de cuyo nombre no quiero acordarme. Los tertulianos hablaban con condescendencia y un tanto de desprecio a la gente de aquel lugar desde el nacionalismo español. Eso es algo que nunca he entendido. Los nacionalistas españoles no tienen un discurso sobre la fraternidad hacia todos los españoles mientras simplemente critican a los nacionalistas periféricos. Su nacionalismo es de corte «imperialista». España es la Meseta y el resto, «tierra conquistada». Sorprende el desprecio que profesan al que no habla en castellano mesetario. Cualquier manifestación cultural particular es un bárbaro atavismo. Cuando se discute sobre la independencia de Cataluña proponen responder a tal eventualidad con un boicot a los productos catalanes y el veto a la entrada como estado miembro de la Unión Europea. El nacionalismo es una patalogía de hombre maltratador.

  • Un arrebato

    El fin de semana pasado me dejé llevar por la pulsión consumista y tecnofetichista. Tenía el ojo echado a las Canon Ixus 220HS e Ixus 230HS, ahora que ya está hackeado el firmware de la primera. Y se cruzó por el camino una tonta cámara bolsillera de 80 euros con gran angular de 26mm., zoom 5x, luz de ayuda al enfoque, vídeo 720p HD, segunda batería, funda y atención al siguiente detalle: Una pantalla delantera para ayudar en los autorretratros. Les presento a la Samsung PL-120.

    Y sí, se ven en esa imagen dos chicas en la pantalla delantera porque ¡Samsung considera en su publicidad que es una cámara para chicas! Debe ser que salir bien en los autorretratos es una preocupación femenina. Pero yo me he dado cuenta que desde que cargo mi cámara réflex no tengo ni una sola foto buena de mí mismo. Así que ahora llevaré la Samsung, que no ocupa ni pesa, en un bolsillo para poder tener alguna foto mía.

  • España en terapia de shock

    Hay una serie de verdades establecidas sobre la actual crisis en España que son simplemente mentira. El Estado del Bienestar y la descentralización de las Comunidades Autonómicas son, al parecer, una pesada carga de la que hay que deshacerse. Se avanza en el desmantelamiento del primero. La realidad es que la deuda en España es principalmente privada. Quien tiene deudas son las empresas y particulares. Así no hay gasto. Las empresas no invierten y los particulares no compran cosas. Por tanto, el Estado recauda poco vía impuestos porque el tanto por cierto que se lleva de la renta de personas y empresas es mucho menor con la crisis. Con menos gente en las calles comprando, la recaudación vía impuestos indirectos (como el I.V.A.) es menor también.

    La solución planteada es reducir el gasto público con medidas como tener menos empleados en los hospitales o colegios sin calefacción, a la a vez que se aumentan los ingresos mediante los impuestos. Pero es que el problema está en otra parte. En España el Estado recauda poco vía impuestos comparado con el resto de Europa. Pero no porque los impuestos sean más bajos, sino porque quienes ganan mucho pagan poco gracias al fraude y las triquiñuelas.

    Así que las recetas del Partido Popular para salir de la crisis son la solución equivocada a un problema que no existe. O no.

  • La ciencia ficción habla del presente

    Creo que tenía 14 ó 15 años cuando en la universidad local se organizaron unas jornadas sobre Ciencia Ficción. Eran unas conferencias por la mañana a las que no fue nadie. Estaban tres o cuatro personas del Aula de Cine y el conferenciante, Miquel Barceló. Fue un chasco. Allí nadie hablaba héroes del espacio, tecnología avanzada y razas alienígenas. Un muermo para nosotros. Se pusieron a hablar del contexto social de la ciencia ficción (ZZzzzz…). De cómo, por ejemplo, en los años 50 con la paranoia sobre la infiltración comunista en Estados Unidos en la ciencia ficción se volvió común el tema de los «invasores de cuerpos». Esas películas en las que el vecino parecía llevar una vida normal pero en realidad su cerebro estaba siendo controlado por una raza alienígena invasora.

    La idea en sí quedó en mi cabeza. Y tras el 11-S fue evidente que la historia subyacente en la ciencia ficción catastrofista que apareció en Estados Unidos era que nuestras vidas habían cambiado para siempre y que ni siquiera podíamos estar a salvo en el más tranquilo lugar del mundo desarrollado. Sea Jericó, Galáctica o Falling Skies, el tema es el mismo: La vida tras el 11-S. Y entonces llegaron los zombies. Tantos que hasta hubo lugar para la consolidación de un canon o la parodia.

    Podíamos entenderlo como una prolongación del catastrofismo post-11S pero el mundo de los muertos vivientes va mucho más allá en una sociedad consumista y alienada. Incluso mucho antes el sociólogo Ulrich Beck hablaba de «categorías zombie» como «un marco conceptual vivo-muerto que procede del horizonte de siglos precedentes».

    Jorge Jiménez habla del capitalismo zombie, industria zombie, empresas zombie y hasta de publicidad zombie en un mundo donde la única salida es hackear la realidad.