Saturday Night Live ha creado un canal en Youtube subiendo más de 4.600 vídeos en dos semanas. Recuerdo que leí en Internet una historia del programa por entregas en español pero no sabría buscarla ahora. Lo que sí recuerdo es que descubrí con aquella serie de artículos es que humoristas españoles que me hicieron reir en mi adolescencia se limitaron a copiar sin reparos aprovechando que el programa era desconocido en España.
De los vídeos que he visto en esta semana, me quedo con este donde Nicholas Cage demuestra que al menos sabe reirse de sí mismo:
Arturo Pérez-Reverte presentará dentro de muy poco una nueva novela, con un argumento propio de las últimas novelas de William Gibson:
Un encargo editorial pone a Alejandra Varela, especialista en arte urbano, tras la pista de Sniper, un reconocido artista del grafiti, promotor de acciones callejeras al límite de la legalidad —algunas de ellas con resultados fatales— del que casi nadie ha visto jamás el rostro ni conoce el paradero. La búsqueda conducirá a la protagonista de Madrid a Lisboa, y de ahí a Verona y Nápoles en su intento por descifrar cuál es el objetivo al que apunta la mira mortal del cazador solitario.
Con las maniobras mediáticas en torno a la presentación he visto varios retratos de Arturo Pérez-Reverte hechos por Victoria Iglesias.
Suyas fueron también unas fotos de los comienzos del escritor. Creo que no es difícil atisbar la transformación de aquel reportero tímido en el personaje de sus columnas de opinión. Tiene su gracia que mucha gente que lo conoció ya como escritor consagrado confunda al personaje y a la persona.
Victoria Iglesias tiene en su blog otros muchas retrastos de personajes de la cultura y el arte bastante interesantes. Desde Lou Reed a José Hierro.
Llevo tiempo viendo vídeos de Pablo Iglesias, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid y tertuliano televisivo, que comenzó su carrera mediática en el programa «La Tuerka» de Tele K de Vallecas. Pablo Iglesias es un tipo formado y elocuente, que da mucho juego en televisión, así que ha terminado apareciendo hasta en las tertulias de Interconomía TV. Ahora presenta el programa «Fort Apache» en HispánTV, la televisión en español del régimen de los ayatolás iraníes. La cabecera del programa es impagable, con Pablo Iglesias vestido con una cazadora de cuero y en moto. Pero me desvío. La cuestión es que Pablo Iglesias no para de dar conferencias sobre el papel de los medios de comunicación en esta crisis. Su discurso es bastante interesante. Considera que la crisis supone una oportunidad porque las grietas internas en los partidos dominantes abren espacios para que otras fuerzas políticas rompan el bipartidismo y porque el agotamiento del discurso de los partidos mayoritarios hace que voces como la suya sean invitadas a programas de cadenas generalistas. Explica su estrategia en térmnos de Antonio Gramsci. A pesar de la situación económica de la gente, el status quo se mantiene por la hegemonía cultural que ejercen las clases dominantes. La batalla está, entonces, en luchar por esa hegemonía. Pablo Iglesias explica así que haya optado por vestir corbata, negarse a decir que e su programa realizan «contrainformación» o «información alternativa», ir a los canales de televisión del «enemigo», usar un lenguaje sencillo, etc. El objetivo es normalizar el discurso de izquierdas y habla en unos términos que entienda la gente que no ha abierto en su vida un libro marxista. La lucha está en transformar el consenso de lo que es normal, que no deja de ser una construcción social. Es un discurso bastante interesante y Pablo Iglesias es un tipo bastante elocuente. Pero llevo tiempo preguntándome más allá de su estrategia comunicativa, qué programa político defiende. Y en este breve monólogo lo explica. Me temo que es una lista de demasiadas cosas que acabarían mal.
Supuestamente los libros electrónicos venían a liberarnos de los costes de impresión, distribución e intermediación de libreros, transportistas y otros. Pero de un tiempo a esta parte me me he dado cuenta que me he encontrado diferencias ridículas de precio entre el libro en papel y la versión electrónica. Art Brodsky cuenta en Wired los cambios en el sector tras la introducción del libro electrónico que han perjudicado a librerías, bibliotecas y autores. Mientras Scribd pretende crear un servicio de tarifa plana, el «Netflix» de los libros.
La cadena Fox ya ha emitido el tráiler de lo que será la nueva era de la serie «Cosmos», esta vez presentada por el inigualable Neil deGrasse Tyson, que ya apareció en este blog. deGrasse es una de los pocos divulgadores de ciencia que ha conseguido convertirse en una celebridad mediática (¡con su propio meme!). Su estilo personal creo que está bastante alejado del comedido Carl Sagan de la serie original, pero creo que será el apropiado para estos tiempo.
Bostwana, aquel país que España descubrió porque el Rey había estado de safari en él, ha prohibido la caza mayor. El sector da empleo a 450 personas y genera 40 millones de dólares al año. No está claro qué pasará en el medio plazo, aunque ya se habla de reconvertir al sector de la caza al safari fotográfico.
Nicolai Frederik Bonnén Rossen es un fotógrafo freelance danés que se fue a Bostwana a conocer una reserva para leones por la que sus responsables se pasean tranquilamente, totalmente alejados de la civilización y sin armas entre fieras que se comportan como mascotas. Es divertido cómo cuenta lo acojonado que lo pasó rodeado de las fieras y cómo a pesar de haber llevado una réflex y una Leica, terminó haciendo las fotos con una compacta Canon S100.
Si algo tiene la modernidad es la posibilidad de ser un nostálgico molón. Hablar de que rebobinar las cintas de cassette con el bolígrafo bic era la quinta esencia de la chulería porque podías mirar al tendido mientras pasaban los anuncios que se habían colado entre una canción de los Clash y otra de Bowie. Internet permite poner a Mazinger Z entre las series favoritas y creer que si te compras un smartwatch y dices «Kitt, te necesito» se te pone el pelazo de Michael Knight.
Mal día para dejar de fumar nos presenta su «Teoría destructiva de la evolución comercial», que señala lo absurdo de llorar la desaparición de productos de consumo (materiales o intangibles) a los que les dimos la espalda hace tiempo.