Flor de Escocia

Hace ya muchos años, viendo los momentos previos a un partido de rugby entre Escocia e Inglaterra, me llamó la atención la letra del himno que cantaba a pleno pulmón el público escocés y tradujo el comentarista de televisión.

And stood against him,
Proud Edward’s Army,
And sent him homeward,
To think again.

Fue algo que olvidé. Y no fue hasta hace poco que leí que Escocia no tenía himno oficial. En las competiciones deportivas oficiales se solía interpretar “God Save The Queen” pero ante las pitadas del público se decidió en 1990 interpretar una versión más solemne de la canción “Flower of Scotland”. ¿Flor de Escocia? “Menuda cursilería”, pensé. La imaginé como el típico himno que habla de verdes valles y tierras fecundas. Pero al mirar la letra resulta que no. Era ese himno que menciona cómo los escoceses mandaron a casa al ejército del orgulloso Eduardo (el “malo” de Braveheart) para que se lo pensara de nuevo tras la batalla Bannockburn y que aquella vez, hace tantos años, el locutor de La 2 de RTVE tradujo.

Lo divertido viene cuando hace muy poco compartí el vídeo con unos colegas y uno de ellos se quejó de lo que considera “la falta de tradiciones culturales en España” y “la ausencia de una cultura popular que no esté subvencionada”. Y entonces tuve que desvelarle que “Flower of Scotland” es una canción presentada por el grupo folk “The Corries” en ¡1967!. Las tradiciones siempre tienen fecha de creación.

La canción fue interpretada por primera vez como himno nacional en un partido del trofeo Cinco Naciones. Escocia se enfrentaba a la gran favorita, Inglaterra (“the auld enemy”), en el estadio de Murrayfield de Edimburgo el 17 de marzo de 1990. Primero saltó al campo la selección inglesa a la carrera. Mientras sus jugadores calentaban y se hacían fotos aparecieron los escoceses caminando, encabezados por el paso lento y solemne del capitán David Sole que electrizó el ambiente. Sonó “Flower Of Scotland”. Los ingleses empezaron anotando y perdieron la oportunidad de alejarse en el marcador. Los escoceses consiguieron remontar y todo el partido fue una batalla de proporciones épicas con los ingleses en la línea escocesa de los 22 metros pero sin conseguir pasar. Podríamos elegir mil metáforas militares para describir aquello.

Escocia ganó el partido y por tercera vez en su historia ganó un Grand Slam. Desde entonces “Rose Of Scotland” se convirtió en himno oficioso de las selecciones deportivas de Escocia. Cuando la selección de rugby juega en casa suele ser habitual que Ronnie Browne, uno de los miembros originales de “The Corries”, la cante al principio del partido a pesar de que está retirado como cantante. Su costumbre de intercalar el grito de “Come on!” al principio de su interpretación se ha hecho famoso.

Los escoceses, mal hablados e ininteligibles, me caen bien. Aunque sólo porque su acento no estándar les provoque problemas, lo que me recuerda lo que supone en España a veces no hablar el castellano mesetario.

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Un comentario en “Flor de Escocia

  1. Yo vi ese partido en directo, rodeados de compañeros de equipo, tomando unas Guinnes (claro)… La épica forma parte de nuestra vida y ese partido fue uno de nuestros modelos vitales porque nos mostró lo que era la épica. No te agradeceré lo suficiente el traerme este recuerdo.

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