Categoría: Res Pública

  • Sólo el mercado salvará África

    Sir Stelios Haji-Ioannou, fundador de EasyJet, se ha asociado con Rubicon Diversified Investments (RUBI) para el lanzamiento de Fastjet, una nueva línea área de bajo coste en África.

    África Occidental tiene fama de ser un lugar peligroso para la aviación civil por la falta de infraestructuras y el nivel de mantenimiento de la flota. Pero Fastjet, más que añadir estándares europeos de servicio, sería precursora en África de la fórmula de las aerolíneas de bajo coste. Costes reducidos en el transporte ayudarán al turismo, los negocios y el comercio. Y seguirían la línea de otros servicios básicos con un impacto enorme en las economías locales como la telefonía móvil que podría tenerlo también en el activismo y la política.

  • 15-M, ¡la conspiración!

    Me fascinan las teorías conspirativas y las pseudociencias como fenómeno a analizar por las ciencias sociales. Hay siempre un elemento vinculado a la alimentación del ego por formar parte del reducido círculo de iniciados que han accedido al conocimiento vedado a las masas. Ellos se sienten orgullosos de que ni las corporaciones farmacéuticas ni los servicios secretos con todos sus recursos multimillonarios y expertos han logrado esconder lo que personas con poca formación científica y técnica totalmente al margen del mundo académico han logrado desentrañar.

    Las teorías conspirativas responden a una necesidad emocional de reordenar el mundo. Ni la izquierda antiestadounidense pudo asumir la ola mundial de empatía hacia las víctimas del 11-S ni la derecha neoconservadora española pudo aceptar que el gobierno de Aznar se pudiera eqivocar tanto con el 11-M. La teoría del autoatentado permite despreciar a las víctimas y seguir criticando a EE.UU. mientras que la teoría del «GAL 2» permite exculpar a un Aznar víctima de la mayor conspiración golpista de la historia de España. Pero, ¿qué pasa cuando encuentras críticas desde la izquierda a un fenómeno como el 15-M?

    Daniel Estulin señala el apoyo dado a la campaña «No les Votes» y las acampadas de l5-M por el empresario Martín Varsavsky. Siendo Varsavsky millonario y judío, según Estulin, sólo podemos pensar en sus retorcidos motivos. Como una vez la Rockefeller Foundation colaboró en una mesa redonda de unas jornadas en las que también participó una fundación creada por Varsavsky las conclusiones son estremecedoras. Alentado el 15-M, Varsavsky trabaja para un plan de dominación mundial al servicio de la familia Rockefeller:

    Durante toda su vida, la familia Rockefeller (en alianza con otros hombres de las grandes finanzas como Rothschild, Morgan, Ford) ha tenido un plan en la mente: el control total de los recursos del planeta (energéticos, alimenticios e incluso humanos), para lo cual consideraban como necesaria la aparición de un gobierno mundial único, capaz de legislar de un modo global y totalitario, vulnerando la soberanía y las aspiraciones de los diferentes pueblos, en beneficio propio (privatización de los servicios públicos).

    El blog anónimo ANTIMPERIALISTA descubrió otra pieza del puzzle. Un tal Tomasz Szabelewski, Bussiness Consultant en la Fundación Everis, tuvo sus minutos de gloria apareciendo como portavoz del 15-M en un reportaje del programa Informe Semanal del primer canal de la televisión pública española. La Fundación Everis es un foro empresarial que publicó en 2010 un informe titulado «Transforma España», avalado por grandes empresarios y ejectivos en España, que ANTIMPERIALISTA considera es la inspiración intelectual del 15-M.

    ANTIMPERIALISTA nos alerta también del papel del gurú de Internet Enrique Dans, profesor de una escuela de negocios y en el pasado vinculado con diferentes iniciativas empresariales. ¿Qué puede llevar a alguien tan comprometido con el actual sistema económico a implicarse en el 15-M? ANTIMPERIALISTA nos lo explica:

    El movimiento 15M es un proyecto de disidencia controlada […] fabricado por el propio sistema capitalista, para ser utilizado como válvula de escape del malestar social existente en las sociedades imperial-capitalistas, canalizando el descontento social hacia posisiones asumibles para el poder, cambiando algunas pequeñas cosas para que todo siga igual.

    Manuel Freytas pone el 15-M en relación con las Revoluciones de Colores en la Europa del Este y la Primavera Árabe.

    Lo que los medios y analistas del sistema llaman «primavera española» no es nada más que un juego deportivo de alienados jóvenes de las «redes sociales» (a los que se suma la izquierda sin brújula asimilada al sistema) que promueven «protestas populares» desde la Internet casi como un divertimento con catarsis colectiva.

    Desde su instrumentación casi orgánica en Medio Oriente y en África con las «revueltas populares» promovidas por la CIA y los servicios aliados, la Internet y los celulares fueron la clave de estas movilizaciones.

    De la misma manera, argumenta, que las primeras sirvieron a los servicios secretos occidentales colocar en el poder en Ucrania o Libia gobiernos afines, el 15-M «reconoce difusos objetivos políticos electorales donde el gobierno de Zapatero aparece como el principal perjudicado, y el Partido Popular surge como el principal beneficiario en las urnas». El éxito electoral del Partido Popular el 20 de noviembre lo considera la confirmación de su teoría.

    Por último el blog No Morir Idiota recoge un texto con la experiencia en Puerta del Sol de Jesús Eguía Armenteros, que se queja de cómo la organización condicionó y dirigió el debate controlando los turnos de palabra e introduciendo órdenes del día y actas que no respetaban lo discutido por los comités y la asamblea. En el texto Eguía comparte:

    Es una comidilla entre las comisiones que hay topos por todos sitios e incluso espías internacionales del Mosad y la CIA.

    La propia autora del blog «No Morir Idiota» nos contó en su momento experiencias parecidas a las de Jesús Eguía Armenteros sobre el papel clave en el funcionamiento de las asambles y comités de varios personajes que nadie sabía de dónde habían aparecido ni quién los había elegido. Acompañó su relato con fotos de los materiales y personajes presentes en Puerta del Sol. Tras su experiencia personal y tras leer otros textos parecidos sobre el 15-M, como este en el blog de «Trinity a Tierra» concluye:

    Esto no es en absoluto una revuelta espontánea sino una guerra de ultimísima generación cuyo fin es el control y aniquilamiento del enemigo, en este caso el pueblo español: se trata de canalizar la disidencia en una guerra asimétrica en la que, como en toda guerra psicológica, el que es atacado no sabe que lo está siendo. El arma es un arma silenciosa: el bombardeo mediático de los medios de comunicación.

    Preocupante, ¿no?

  • El 15-M ya pasó

    Afirma Jorge Galindo en su blog de Politikon.es que el 15-M «fue un instante».

    En un momento dado, la sociedad española estaba muy cabreada. Este cabreo se identificó con una serie de objetivos difusos relacionados con “cambiar el sistema”, y tuvieron su expresión en una manifestación que tuvo lugar el 15 de mayo y a la que fue no demasiada gente, pero tampoco poca. Durante la siguiente semana, se materializó el enemigo (la Junta Electoral Central y por extensión todo el sistema de partidos) y el flujo de información (la extraordinaria atención de los medios de comunicación). En base a esto se construyó la “comunión identitaria”, ese momento en el cual todos los ciudadanos estaban de acuerdo hasta el punto de movilizarse también, y coger su periódico del sábado, su carrito de bebé e ir a “pasear” por la plaza.

    Sin una estructura estable, a medio plazo se vio que conseguir recursos de cualquier tipo y poder gestionarlos se hacía difícil. Como resultado, “15M” pasó a ser una etiqueta que los medios utilizaban para referirse a cualquier tipo de movilización que tuviese un cierto aroma de izquierda o alternativa al sistema, igual que “indignado” se convirtió en un sinónimo de “manifestante”. Mientras, las personas aún movilizadas utilizaban “15M” como forma de reafirmar su identidad, pero se puede apreciar cómo la marca ha ido perdiendo presencia y se ha erosionado, solo resurgiendo cuando el enemigo, normalmente personificado por acciones policiales, entraba en escena

    Su conclusión es que los próximos recortes del gobierno del Partido Popular, la aparición de un nuevo antagonista, posiblemente llevarán a una fase de movilización ciudadana. Yo también sospecho de una «primavera caliente» en España. Pero todo aquello de cambiar España ha quedado en nada.

  • Apuntes sobre Sionismo Digital

    Cuando viajé a Estambul por primera vez en mayo de 2008 me llevé mi Acer Aspire One 110L. Con su pantalla de 9 pulgadas y su disco duro de estado sólido se había convertido en una especie de cuaderno de notas que llevar despreocupadamente en la mochila a todas partes. Lo llevé a Turquía sabiendo que tendría wifi en el hostal para mochileros donde me iba quedar. Por las noches me conectaba a la wifi o empleaba los PCs con conexión a Internet que estaban disponibles. No me apetecía salir porque después de caminar y caminar durante el día terminaba agotado y porque nunca le he encontrado sentido a beber en solitario. Así que enviaba fotos, mandaba crónicas del viaje y hasta chateaba con los amigos. De paso, me mantenía al día con mi lector de RSS. Estuve nueve días y llegué a tener la sensación de que no estaba fuera de casa. Mi relación con el mundo y con los amigos seguía igual: A través de una pantalla. Sólo cambiaba el vecindario.

    Ahora estoy viviendo en una ciudad de provincias. Y me resulta curioso el debate en los ambientes culturales sobre la literatura local. ¿Qué es lo característicamente autóctono? ¿La literatura que recoge los particularismo lingüísticos o tiene personajes y ambientes locales? ¿O la literatura local simplemente se define como la literatura que se hace aquí y ahora? ¿Es literatura local una space-opera escrita por alguien de aquí? Para mi generación el cine de Hollywood, el manga y los videojuegos forman parte de su horizonte cultural. Un horizonte ahora compartido con el resto del planeta.

    Hace poco compartía por Internet con una amiga estadounidense que trabaja en Afganistán un vídeo en el que Mike Tyson parodia a Herman Cain, uno de los candidatos de las primaras republicanas. Resulta que Tyson tiene talento para el humor. Desde luego no es tonto. Y caí en la cuenta que no he prestado atención a las elecciones del 20-N. Allí estaba yo echando unas risas sobre las primarias republicanas con alguien que nunca he conocido en persona.

    Vivir en provincias se ha convertido en algo asumible desde que Internet permite estar en contacto con el resto del mundo, seguir los grandes debates y participar en las cosas que pasan. Puedes leer las columnas de opinión, los informes de los think tanks, los artículos académicos y ser parte de foros y la blogsfera. Y es así allí donde puedas conectarte a una wifi. Ya no necesitas formar parte de los círculo locales. Esos que se crean en torno a las tertulias de ciertos bares y a las páginas de cultura de los periódicos locales. Esos que discuten a qué escritores podemos llamar de la tierra.

    Decía Pere Quintana Seguí en un foro esperantista:

    [H]ace tiempo que ya no somos ni españoles ni europeos ni nada. Hace tiempo que somos sionistas digitales… Lo que nos une son unos valores comunes, no el hecho de haber nacido aquí o allí. De hecho no nos vemos ni las caras, nuestra identidad són nuestros textos en red. No somos del mundo que se respira en los periódicos.

  • El orgullo del Tercer Mundo

    Y ahora, además, una reforma express de la Constitución para calmar a Alemania y los mercados.