Cuando ya na nada se espera

ManolisGlezos
Manolis Glezos, héroe griego de la Segunda Guerra Mundial, zarandeado por la policía en Atenas durante los disturbios de estos últimos días.

He visto viñetas, entradas de blogs y mensajes de todo tipo apoyando al pueblo griego y celebrando los disturbios. Entonces llegó una amiga y preguntó “¿y la alternativa es?”. Comprendo esa sensación de estafa colectiva del pueblo griego. Pero entendámolos. Si hubo un momento para luchar y cambiar el rumbo de las cosas fue mucho tiempo atrás, cuando este mundo que vivimos se estaba gestando. Ahora sólo queda el llanto y crujir de dientes. O lo que es lo mismo. Acatar los designios de Angela Merkel, el BCE, las agencias calificadoras de deuda, los mercados financieros y demás instituciones lejos de Madrid y Atenas.

Así que todo lo que se haga, huelgas y manifestaciones, no será más que ejercer el derecho al pataleo. No serán, desde luego, métodos de lucha alguna porque las decisiones ya están tomadas. Amador Fernández-Savater, que lleva documentando y reflexionando sobre el 15-M, se pregunta “¿y si no hiciésemos nada?”. Yo lo apunté aquí. Una solución es desertar.