Cuando la aventura empieza

En la primavera de 2007 me levanté una mañana de madrugada para tomar un vuelo de Ryanair. Cargué mi mochila al hombro y subí el volumen del reproductor MP3 para despejarme mientras me abría paso por las calles frías y vacías. Desde entonces ha sido un himno para las aventuras. Algunas no terminaron bien.