Quod erat demonstrandum

Hace bastante tiempo encontré la noticia sobre cómo el proyecto de Anita Sarkeesian (que se define como “a feminist pop culture media critic”) de realizar un estudio del machismo en los videojuegos había superada ampliamente su objetivo de financiación en Kickstarter. De los 6.000 dólares que se había marcado como objetivo para poder realizar una serie de pequeños documentales llegó a recaudar 158.922 dólares.

La segunda parte de la noticia es que había generado una reacción desaforadamente violenta en Internet contra ella. El proyecto no había arrancado y ya había logrado de una forma involuntaria demostrar algo. Resulta que aquellos ataques furibundos de trolls resultaron ser cosa seria. Cuesta imaginar tal grado de delirio y vehemencia en hombres que se sienten profundamente atacados porque alguien quiera señalar que en los videojuegos se reproducen estereotipos machistas. Nada más obvio. Todo a nuestro alrededor sigue apelando a las gónadas masculinas para vender.