Vuelve el rey

Hace años una profesora de inglés nos explicó cómo la lengua inglesa tenía una cadencia, ritmo e inflexiones que hacía natural rapear. Eran elementos que faltaban en la lengua española. Y entonces entendí por qué los raperos en español eran malos de cojones. Se dedicaban a encadenar rimas sin ritmo. Y mira que lo intentaba. Algun artículo de periódico hablaba del disco de consagración de tal grupo o cómo el disco de tal otro llevaba al rap en español a un nuevo nivel. Pero a mí me sonaban todos igual de malos hasta que escuché “Un tipo cualquiera” de Tote King, un disco absolutamente redondo donde el rap en español por fin no sólo tenía rima, sino también ritmo y mensaje.

En aquel disco iba oscilando entre los temas ligeros como “Botines”, un viaje nostálgico por aquellos calzados por los que babeamos en nuestra infancia y adolescencia, o exhibiciones de flow como “El primer día del resto de tu vida” y declaraciones de principios de un rapero contra corriente como “Cuatro minutos te escupo”. Ahora vuelve con su hermano, con el que colaboró en su primer disco.