Un centro de gravedad permanente

Una conocida mencionó a Franco Battiato. Se sumó a la conversación alguien dispuesto a hacerse el gracioso ridiculizando a Battiato. Patinazo. A ella le gustaba. Surgieron nombres de canciones. Luego tuve ocasión de buscar en Internet, ver vídeos y repasar letras de canciones.

Me produce vértigo recordar elementos que formaron parte de mi infancia y adolescencia. No sé si por la nostalgia de un tiempo pasado irrecuperable o por recordar la inocencia de aquella etapa en que uno creía que todo era posible. A lo mejor, por ambas cosas. Por envejecer y por perder la inocencia.

Así que prefiero ver a Battiato tal cual es ahora, antes de recuperar un vídeo de aquella época.

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