El lujo de soñar con el futuro

En estos tiempos de crisis he oído varias veces a gente preguntarse qué sentido tiene la carrera espacial o las investigaciones astrofísica sobre el cosmo profundo. Siempre fue un argumento recurrente aquello de “la carrera espacial nos proporcionó el Velcro y el microondas”. Yo siempre pensé que hubiera sido más barato crear un comité científico encargado de inventar ambas cosas que crear la NASA.

Hace no mucho que descubrí a Neil deGrasse Tyson a través de sus participaciones en tres de mis programas favoritos de la televisión estadounidense: The Daily Show de Jon Stewart, The Colbert Report de Stephen Colbert y Real Time de Bill Maher. A partir de entonces he buscado en Youtube sus entrevistas e intervenciones en eventos con público. Alguien se ha molestado en recopilar aquellas en las que Neil deGrasse Tyson explica como la carrera espacial durante la Guerra Fría logró hacer soñar a toda un país con la ciencia, los avances tecnológicos y el futuro. Toda una generación creció soñando con ser científico de la NASA. Y aunque no todo los niños de Estados Unidos lo lograron, sí hubo un interés creciente por las profesiones científicas y tecnológicas. “El mundo del mañana” se convirtió en un tema recurrente de los medios de comunicación de masas. Y mientras escuchaba a Neil deGrasse Tyson recordé aquellos especiales sobre el mundo del futuro que la revista GEO y Muy Interesante publicaron a finales de los años 80 y principios de los 90. Los tengo por alguna parte. Sería curioso volver a leerlos y compartirlo aquí.