No pienses, ¡pásalo!

Me pasa como a Guillermo Ortiz. Me sorprede la forma tan acrítica con la que la gente te reenvía bulos políticos apremiándote a que los difundas. Pero llama la atención de algo muy obvio que tenía delante pero no me había parado a pensar. Le llama la atención que “la gente no se atreva a pensar por sí misma ni a elegir sus propios ejemplos, sus propias soluciones, su propia indignación” para repetir consignas, colgar fotomontajes hechos por otros y darle al “Me Gusta”.

Uno pasa por las redes sociales y no ve sino repeticiones de una misma foto, un mismo eslogan, un mismo documento. Nadie quiere individualizar el discurso. Decir “esto es lo que pienso yo”, explicarse qué está pasando. Es muy triste. Denota una idiotización bárbara. La pena no es que tus amigos llenen sus muros de reivindicaciones políticas sino que esas reivindicaciones ni siquiera sean suyas.

Quizás sea la hora de echarle un vistazo a The Net Dellusion de Evgeny Mozorov.

Nadie puede abrir semilla en el corazón del sueño

Hace poco TVE emitió el documental “Tiempo de Leyenda” sobre la grabación del disco “La leyenda del tiempo”, un disco rupturista e innovador de Camarón de 1979 que fue un fracaso comercial y que sólo los años lo elevaron a uno de los discos más importantes de la historia del flamenco.

Para mí fue una sorpresa descubrir el papel pionero de Kiko Veneno en la fusión del flamenco con otros géneros. Él, a quien yo consideraba un autor menor, resultó ser el que puso en contacto a los hermanos Raimundo y Rafael Amador con la psicodelia de los años 70 o con géneros como el blues que Kiko había descubierto en un viaje por Estados Unidos. Fue él quien adaptó a Federico García Lorca al flamenco y el que le descubrió a Camarón las posibilidades de la fusión.

Llevo, desde que vi el documental, leyendo e indagando. Llegué así a “Dame Veneno”, un documental de Canal Sur sobre el grupo que formaron en los años 70 los hermanos Amador y Kiko, que terminaría adoptando el nombre del grupo como apellido tiempo después. Resulta curioso ver a Kiko Veneno cantar en una de sus canciones “Los tiempos viejos no mueren y los nuevos no acaban de nacer”. El grupo sólo editó un disco pero marcó el camino que Camarón tomó para “La leyenda del tiempo”. A los poemas de Federico García Lorca y Omar Jayam convertidos en música flamenco se unió guitarra eléctrica, bajo, batería, flauta travesera, sitar y órgano analógico Minimoog. Y el flamenco no volvió a ser el mismo.

El secreto de Paul Krugman

Xavier Sala i Martín ha entrevistado a Paul Krugman para La Vanguardia. Sala i Martín le dice:

“Da la impresión de que está constantemente controlando todos los datos de todos los países del mundo. ¿Cómo lo hace? ¿Cómo lo hace para mantenerse informado constantemente sobre todos los países del mundo?

Y Krugman cuenta de dónde saca la información:

Leo blogs. En la actualidad hay muchos blogs fabulosos que dan mucha información.

Krugman añade que lee trabajos académicos, estadísticas e informes publicados en Internet. Sala i Martín le reprocha que un economista con una mente privilegiada debería dedicar todo ese tiempo a ocupaciones académicas más serias. Pero Krugman considera que escribir un blog le da otros aportes.

[E]scribir mi blog a veces es una fuente de ideas. Algunas de mis investigaciones recientes han surgido del blog.

Los blogs sirven para conocer el mundo y como laboratorio de ideas. Algo que ya sabíamos. Pero está bien ver que otras personas comparten el descubrimiento.

España está a punto de estallar

En algún lugar de la estepa mesetaria, más allá de bloques fantasmagóricos de vivienda sin terminar de construir y praderas cortadas por calles que se extienden por delante de solares vacíos, se levanta un complejo ultrasecreto del CSIC donde se investigan pandemias letales y enfermedades raras. En sus sótanos se suceden las jaulas de animales a los que se les ha inoculado las enfermedades en investigación.

Un día de 2012 alguien apagará la luz al terminar la jornada y no volverá. Los recortes en educación y ciencia dejarán sin presupuesto al centro. Sus investigadores ya se habrán encargado meses antes del anuncio definitivo del cierre de buscar un puesto de trabajo en el extranjero. Los animales quedarán olvidados en las jaulas del sótano.

Pasarán los días y nadie notará la ausencia de los vigilantes de seguridad en la garita de la entrada o la falta de iluminación en el recinto por las noches. A las pocas semanas unos chiquillos de un pueblo vecino saltarán la valla para explorar el exterior del edificio. Oirán ruidos y saldrán corriendo. En los sótanos los animales más fuertes habrán sobrevivido comiéndose a sus compañeros de jaula. Tiempo después alguien saltará la valla para ver qué puede arrancar y llevarse para venderlo en la chatarra. Volverá acompañado y entrará al interior del edificio. Laboratorios y oficinas desmanteladas. Entonces bajarán al sótano…

La revista que me gustaría leer y nunca veré

La que lié el otro día cuando dije que quería leer una “revista hacker”. Me llovieron unos cuantos palos. Y todo porque “hacker” fue la única palabra que se me ocurrió para definir algo a lo que no soy capaz de ponerle nombre. Esta es la entrada 75ª de este blog, así que voy a aprovechar el hito para soñar despierto y contar la revista que me gustaría leer.

Pienso en una revista mensual de reportajes que huyan de la actualidad para contar las historias de fondo. ¿Qué está pasando en los cinturones industriales de China? ¿Qué ha pasado en Túnez, ahora que no sale en las noticias, tras la Primavera Árabe? ¿Qué pasa con los derechos humanos en Rusia? ¿Cuál es la mirada de Brasil hacia el mundo? ¿Cómo avanzan los procesos de integración regional en África?

La revista tendría su espacio para hablar de ciencia y tecnología. Pero no para hablar de los cachivaches de moda. Sino para hablar de los últimos avances en transporte público, telecomunicaciones o energías renovables, por ejemplo. La revista hablaría también de temas como arquitectura y urbanismo sostenible.

Supongo que una revista así tendría un público reducido y limitado en España. Y moriría en tierra de nadie por no hablar de “estilos de vida”, smartphones y no tener una sección de moda o tendencias. Todo ello imprescindible para captar publicidad. Mientras tanto, sigo soñando.